A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Más mamado que chupo de guardería.
El que quiere baile, que pague músico.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Ama de cura, puta segura.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Por un oído le entra y por otro le sale.
No cantes victoria antes de tiempo.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Ninguno nace maestro pero se hace con el tiempo.
Cada uno se rasca donde le pica.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Cada mochuelo, a su olivo.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Boca seca hace bolsa llena.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Son cáscaras del mismo palo.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
La más fina mula, patea y recula.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Ningún perro muerde la mano que le da el pan.
Cada cual se cuelgue lo que mate.