Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Quien no arrisca, no aprisca.
Si un árbol cae, plantas otro.
Hierba segada, buen sol espera.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Nunca llueve a gusto de todos.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Todo lo que no se da, se pierde.
Quien no canea, calvea.
Cada pájaro lance su canto.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
El que se convida, fácil es de hartar.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
La suerte no es para quien la busca.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Nadie envejece a la mesa.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Por San Martín siembra el ruin.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Mal hace quien nada hace.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.