A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Quien ama, teme.
El amor no respeta a nadie
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
La cascara guarda el palo.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Quien aprisa asa, quemado come.
A quien dan, no escoge.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
El que manda, no va.
Nada complicado da buen resultado.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Agua no quebranta hueso.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Quien debe y paga, no debe nada.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Ni es carne, ni es pecado.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
Hasta la muerte, todo es vida.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Con una rueda, no anda una carreta.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive