Nunca acaba el que nunca empieza.
El que no tranza no avanza.
Sueño sosegado no teme nublado.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Nadie se hace rico dando.
Lo que siembres, recogerás.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Ama de cura, puta segura.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Cada criatura obra según su natura.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Nadie es sabio en todas partes.
Dios no se queda con nada de nadie.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Nadie da lo que no ha.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Nadie es mejor que nadie.
A quien presta nada le resta.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Ningún burro se queda calvo.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Amor de casada no vale nada.
Nadie da sino lo que tiene.
Nada puede dar quien nada tiene.
Nunca te apures para que dures.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
En mediado Noviembre, si no has sembrado, no siembres.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Pobre atestado saca mendrugo.