La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
La mala hierba, presto crece.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Las cosas se toman según de quien vengan.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
No nada más de pan vive el hombre.
Guardado el dinero, no pone huevos.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Con chatos, poco o ningún trato.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
A cada santo le llega su día.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Nunca segundas partes fueron buenas.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Cada pez en su agua.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Buen oficio es no tener ninguno.
Un buen día nunca se olvida.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.