El que de amigos carece es porque no los merece.
Nadie conoce la olla como el cucharón.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Cada uno se rasca donde le pica.
Eso no te lo despinta nadie.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
A un bagazo, poco caso.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
No hay dicha, sino diligencia.
A cada cabeza, su seso.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Nadie le da vela en este entierro.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Pronto y bien no hay quien.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Cada hombre deja sus huellas.
Bien está cada piedra en su agujero.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Abuso no quita uso.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Cada gallina a su gallinero.
No falta un burro en un mal paso.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
En todas partes se cuecen habas.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.