El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
El que no anda, no tropieza.
Amar a todos, confiar en nadie.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Cada mochuelo, a su olivo.
En septiembre cosecha y no siembres.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Para abril, de un grano salen mil.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Manda, manda, Pedro y anda.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
El que no arriesga no gana.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Quien no valora la vida, no se la merece.
A persona lisonjera no le des oreja.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Joven intrépido no deja memoria.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El pobre de su pobreza no sale.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Sin dudar, no hay acertar.