Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
A nadie le amarga un dulce.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
Que no llegue la sangre al río.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Nunca falta de que reírse.
Con agua pasada, no muele el molino.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Sé arrojado, pero no demasiado.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Cerco de luna, agua segura.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Agua vertida, mujer parida.
Retírate, agua, y veré quien labra.
El que nada no se ahoga.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Al agua corriente y al cristal, no se le pega na.
No somos ríos, para no volver atrás.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Agua en cesto se acaba presto.
Sueño sosegado no teme nublado.
Beber con medida alarga la vida.
Aire de Levante, agua delante.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Está como aji titi.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
El agua va siempre al río.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.