Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Noviembre caliente, mayo helado.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
No hay mejor condimento que el hambre.
Pan casero, de ese quiero.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
El comedido sale jodido.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Mear sin peer, rara vez.
El sueño quita el hambre.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Buen comer, trae mal comer.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Chilla más que un camionao é pollos.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.