De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
A camino largo, paso corto.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Non hai pega sen mancha branca.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Agua vertida, no toda cogida.
Solo ves el árbol y no el bosque.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Malo si izan, y malo, si no izan.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
A barco viejo, bordingas nuevas.