Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Ni es carne, ni es pecao.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Mal de muchos, epidemia.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Hermano mayor padre menor.
Querer sanar es media salud.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Los extremos nunca son buenos.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
No seas amigo de los necios.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Año de endrinas, año de espinas.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Hay de todo en la viña del Señor.
Dama tocada, dama jugada.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Es ley la que quiere el rey.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Mujer sin varón, ojal sin botón.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.