Yo estudio derecho, dijo el borracho.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Cada mochuelo, a su olivo.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Hombre harto, no es comilón.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Quien hace malas, barrunta largas.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
El pleito claro no necesita abogado.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
El ingenio obvia dificultades,.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Del mirar nace el desear.
El que aconseja, no paga.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Este se mete como Juan por su casa.
A padre avaro, hijo pródigo.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Variedad es causa de amenidad.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
A consejo malo, campana de palo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
A mala cama, buen sueño.
El mono vestido de seda mono se queda
Hazte responsable de tus actos.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Hijo casado, vecino airado.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Más vale maña que fuerza.