La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Estar en tres y dos.
El que calla, otorga.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Hacer callar es saber mandar.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
No compra barato quien no ruega rato.
Una en el papo y otra en el saco.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Secreto a voces.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
La mala paga , aunque sea en paja.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Burlas suaves traen burlas graves.
Zurcir bien es más que tejer.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Quien roba una vez, roba diez.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Buena muerte es buena suerte.
A gran pecado, gran misericordia.