Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
La mala paga , aunque sea en paja.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Compra en plaza y vende en casa.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Bien vayas donde mal no hagas.
Dame dineros y no consejos.
A lo que no puede ser paciencia.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Enójate pero no pegues.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Haz el mal y guárdate.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Nadie busca ruido con su dinero.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
No lleves leña al monte.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
De comerciar a robar, poco va.
No eches más leña al fuego.
Fiate de Dios y no corras.
No la hagas y no la temas.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
El que algo teme, algo debe.
Al pagar dinero, pesar y duelo.