Comer bien o comer mal, va en un real.
Dinero de canto, se va rodando.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
A amante que no es osado, dale de lado.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Sin un duro, no ha futuro.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Contra la gota, ni gota.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Quien roba una vez, roba diez.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Navarro, ni de barro
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.