Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
No hay que empezar la casa por el tejado.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Sin precio no se han las mujeres.
No da un tajo ni en defensa propia.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Lo que siembras cosechas.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Casa no hará, quien hijos no ha.
El hambre es muy mala consejera.
Pan tierno, casa con empeño.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El que bien te quiere no te engaña.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Cacarear y no poner, bueno no es.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Una obra mala, con una buena se paga.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
No está la Magdalena para tafetanes.
Mas vale ser afilador que labrador.
Confesión obligada, no vale nada.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Ignora al ignorante.
No te fíes del sol del invierno.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
No hay peor tienda que la vacía.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.