Mear sin peer, rara vez.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Bolsa llena, quita las penas.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Esta de mírame y no me toques.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
No dar pie con bola.
Nadie da lo que no ha.
Agua de avenida, no puede ser bebida.
No llenarás bien la panza, si antes no haces matanza.
Ni es carne, ni es pecado.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
La buena mula en el establo se vende.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Haz lo que creas que está bien.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Beber sin comer, maña de ranas es.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
El que nada debe nada teme.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
La ley de Dios no come trampa.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Con el ingrato, no tengas trato.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Antes de criticar, mírate la cola.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.