El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Nunca para el bien es tarde.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Ir de capa caída.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
A tal amo tal criado.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Deuda pagada, otra empezada.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
No se puede mamar y protestar.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Los bienes son para remediar los males.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Más vale aprovechar que tirar.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Lo que se da no se quita.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El dinero corrompe al hombre.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Ama de cura, puta segura.
Nunca llovió que no se despejara.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.