A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
No quieras tapar el sol con un dedo.
De mala ropa no sale un buen traje.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Nobleza obliga.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
No tropieza quien no anda.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Quien te quiere, te aporrea.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Agárreme, que llevo prisa.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Lo que no mata engorda.
Hasta lo que no come le hace daño.
A jugar y perder, pagar y callar.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Fruta prohibida, más apetecida.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
No hay que pedirle peras al olmo.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.