Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Los justos pagan por pecadores.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
No ser escaparate de nadie.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
El mal cobrador hace mal pagador.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
No seas amigo de los necios.
No seas mono, porque te bailan.
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
No me quieras dar gato por liebre.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
No hagas bien sin mirar a quien.
Al hambre no hay pan negro.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
No caben dos pies en un zapato.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Poco dinero, poco sermón.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.