Como la espada, así la vaina.
Agua del cielo no quita riego.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
A caballo no hay ningún cuerdo.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Obra a destajo, no vale un ajo.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
No hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
No ha visto muerto cargando basura.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
A falta de pan, buenas son tortas.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Ningún burro se queda calvo.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Quien no llora, no mama!
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.