Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
A quien no la teme, nada le espanta.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
No se atrapan moscas con vinagre.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Donde hay juncos, agua hay junto.
El que nada no se ahoga.
Pa'trás como las del marrano.
Nadie da sino lo que tiene.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
No serán novillas, si tienen criadillas.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Esquílalas pero no las desuelles
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Para ser bella hay que ver estrellas
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
El que no arriesga no gana.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
No es ni chicha ni limonada.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Pan ajeno nunca es tierno.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Donde ajos ha, vino habrá.