A catarro gallego, tajada de vino.
El que ama, teme.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
No hay olla sin ningún garbanzo negro.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
De tal árbol tal madera.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Yerros de amor, dignos son de perdón.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Donde no hay harina todo es mohína.
No hay altanería que no amanece caída.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
El que no arriesga, no pasa el río.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
No hagas leña del árbol caído.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
No hay boda sin tornaboda.
No está siempre el agua clara, ni el palo para la cuchara.
Dar caramelo.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
No tocar pito.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Nada tiene al que nada le basta.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
No hay hermosura sin gordura.
A la mujer no la cates, no es melón.
Lo que no mata engorda.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Buena vida, arrugas tiene.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.
La morena, de azul llena.
El vino no tiene vergüenza.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Mientras ande tu asno, no le des palos.