No hay rosa sin espinas.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
De una espina, nace una rosa.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
La vida no es senda de rosas.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
No hay miel sin hiel.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
No hay amor sin dolor.
Una flor no hace primavera.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Alma sin amor, flor sin olor.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Donde no hay mata, no hay patata.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Non hai peixe coma o porco.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Todo gran amor no es posible sin pena.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
No hay camino sin tropiezo.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.