Criados, enemigos pagados.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Donde no hay mata, no hay patata.
Donde no hay regla se pone ella.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Manda, manda, Pedro y anda.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Al roble no le dobles.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
No es solo saber sumar, sino que hay que saber restar.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Madre hay una sola.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Está como aji titi.
Quien hace por común, hace por ningún.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Los extremos nunca son buenos.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
A tres azadonadas, sacar agua.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Los dedos de la mano no son iguales.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Nadie da lo que no tiene.
Una golondrina no hace verano.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Pobre atestado saca mendrugo.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.