De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
El que calla, no dice nada.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
No comerá mucho quien come mucho.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
De noche todos los gatos son negros.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
La moda no incomoda.
El que no arriesga no gana.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Grano a grano, se llena el granero.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
La alegría en el alma sana se cría.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Cuanto más tienes, más quieres.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.