Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Un indio menos, una tortilla mas.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Boca de verdades, temida en todas partes.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Ningún rencor es bueno.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Haces mal, espera otro tal.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Lo que se da no se quita.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Mal oledor, mal catador.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Indio comido indio ido.
Hacer una cosa contra viento y marea.
A mala leña un buen brazado.
Contra gustos, no hay disgustos.
Algún día, ahorcan blancos.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Es pan comido.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
El amor iguala a los que se aman.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Hay algo más en ello que un arenque vacío