Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Soñar no cuesta nada.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Tan rápido como un chisme.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Don Din nunca parece ruin.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Como es el padre, así es el hijo.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
No se pierde lo que se dilata.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Tanto pedo para cagar aguado.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Dios castiga sin palo ni piedra
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.