Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Mañana te lo dirá la vida.
El dinero diario, es necesario.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Cuentas claras, amistades largas.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Matar dos pájaros de un tiro.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
De suerte contentos, uno de cientos.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
La vida es una universidad.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Teta de noviciado.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Callar y callemos que todos de barro semos.
No existe más amor que el amor a primera vista
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Haz ciento y no hagas una, y como si no hubieras hecho ninguna.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
El mosquito de uno es el camello de otro.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Ni agradecido ni pagao.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
No hay alegría sin aflicción.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Todo hombre tiene su manía.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.