Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Mientras no hay viento, no hay mal tiempo.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Frio, frio, como el agua del rio.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
No calientes horno para que cueza otro.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Pocas palabras son mejor.
Dar antes que amagar.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Lo comido por lo servido.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Víbora que chilla no pica.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
A quien mucho tiene, más le viene.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Qué buenos semos, mientras comemos.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Búho que come, o muere.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Un tiznón solo no arde sin otro.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
El arco iris brilla después de la tempestad.