Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
A cena de vino, desayuno de agua.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Nadie envejece a la mesa.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Un clavo saca a otro clavo.
No hay alegría sin aburrimiento
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
El que ríe el último, ríe dos veces.
La lujuria nunca duerme.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Come y bebe, que la vida es breve.
Tras de corneados ? Apaleados.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Vida sin amor, años sin verano
El que algo teme, algo debe.
El que la sigue la consigue.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
No se construyó Roma en un día.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Por mucho pan nunca es mal año.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Que aproveche como si fuera leche.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.