Aprendiz de mucho, maestro de nada.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
El que nada duda, nada sabe.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Nunca vivas pobre para morir rico.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
El día de San Brando, no tiene cuando".
El que camina, no estorba.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Buena vida, padre y madre olvida.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Cada cosa pía por su compañía.
No hay caracol que no tenga vuelta.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Ausente, apenas viviente.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Nadie regala nada a humo de pajas.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
A todo coche, le llega su sábado.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Pa'trás como las del marrano.
No hay atajo sin trabajo.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
A quien no la teme, nada le espanta.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Cada uno se apaña según tiene maña.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
La labranza no tiene acabanza.
Nadie se muere un minuto antes.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.