Alcanza, quien no cansa.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Lobos de la misma camada.
El sol siempre reluce.
El que siembra, cosecha.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Novia para siempre, mujer para nunca.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Disfruta solo los placeres del momento.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
La madurez solo se vive una vez.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
No te acostumbres a lo que no dure.
El que nada sabe, de nada duda.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Aquel que guarda siempre tiene.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
De hoy a mañana se cae una casa.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.