El que mucho abarca, poco acaba.
El que poco tiene a poco aspira.
A cada paso, un gazapo.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
A otra cosa mariposa.
Año nuevo vida nueva.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Trabajo en domingo no da fruto.
Quien mucho duerme, poco vive.
El viento y la marea no esperan a nadie.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Non se pode mamar e asubiar.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
No falta un burro en un mal paso.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Del mal manjar, un bocado nomás.
No hay cosa que no tenga su contra.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Bien ama quien nunca olvida.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Cada hombre deja sus huellas.
La lluvia viene después de los bosques.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Nunca llueve a gusto de todos.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana