No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
A falta de reja, culo de oveja.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Dama tocada, dama jugada.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Ningún burro se queda calvo.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
Non hai peixe coma o porco.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Mujer pecosa, mujer candela.
Non hai pega sen mancha branca.
No tiene un pelo de tonto.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.