Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
A tal puta, tal rufián.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Hebra larga, costurera corta.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Está como agua, para chocolate.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
A barbas honradas, honras colmadas.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
La zorra vieja en el lazo se mea.
A dádivas, no hay acero que resista.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Por los cuernos se agarra el toro.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
No está toda la belleza, por fuera de la cabeza.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.