La casa compuesta, la muerte a la puerta.
La suerte es de los audaces.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
A caballo grande, grandes espuelas.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
El amor verdadero entra por el agujero.
Quien dice lo que no siente, miente.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
El amor refresca como el rocío
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Que aproveche como si fuera leche.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Es puerco de la misma manada.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Buenas cuentas, conservan amistades.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
¿Usted qué come que adivina?
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Ayunar, o comer truchas.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Tiene más vida que un gato.
Más duro que rulo de estatua.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Gran tocado y chico recado.
Rey nuevo, ley nueva.
Quien te ha visto y quien te ve.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Tres españoles, cuatro opiniones.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
A quien le dan pan que no coma.
Dar con la puerta en la cara.
Es más fea que una noche oscura.
Obra bien empezada, medio acabada.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.