A diente cogen la liebre.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Es más fea que una noche oscura.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Palabras de santo, uñas de gato.
Cada uno habla como quien es.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Mejor solo que mal acompañao.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Haz bien y no acates a quien.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Por pedir, nada se pierde.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Agua tardera, agua maicera.