Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Hijos casados, duelos doblados.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Enero y Febrero desviajadero.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
El que algo debe, no reposa como quiere.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Cabello luengo y corto el seso.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
El joven armado y el viejo arrugado.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Palabras blandas te pondrán en andas.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Una buena bota, el camino acorta.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Canción de la transición.
Olla con gallina, la mejor medicina.
El vino comerlo, y no beberlo.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Poca cuadrilla, vida tranquila
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Bailando con la más fea
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.