Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Madre no hay más que una.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Dame gordura, darte he hermosura.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Hombre amañado, para todo es apañado.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
A la hija muda, su madre la entiende.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Madrastra, madre áspera.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Como es la madre, así es la hija.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.