Esta bien; pero podría estar mejor.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Pecado callado, medio perdonado.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
El mundo es de los audaces.
La virtud en sí es un premio
Por lo que uno tira, otro suspira.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Lengua malvada corta más que espada.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Hacer un viaje y dos mandados.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Chico de plaza, chico de mala raza.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
A mejor cazador se le va la paloma.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
El que fía, o pierde o porfía.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Quien desparte lleva la peor parte.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Hacer enseña a hacer.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Buen corazón vence mala andanza.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Al buen pagador no le duelen prendas.