No hay madre como la de uno mismo.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
De dientes pa'fuera.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
El amor vence todo.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Al amo comerle y no verle.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Hablar con lengua de plata.
Hacer algo de cayetano.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Todas las cosas pasan como el viento.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
A batallas de amor, campo de plumas.
Agua en Marzo, hierbazo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Al maestro, cuchillada presto.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Zapato os daré que tengáis que romper.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Donde hay amor, hay dolor.