Cual andamos, tal medramos.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Confesión hecha, penitencia espera.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Quien quita lo que da, al infierno va.
A bestia loca, recuero modorro.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
O Corte o cortijo.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Leer entre renglones.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Allega, allegador, para buen derramador.
O todos moros o todos cristianos.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
El uso hace al maestro.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Mente sana, cuerpo sano.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
La crianza aleja la labranza.
Costumbre mala, desterrarla.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Buena razón quita cuestión.
Madurar viche.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Barba remojada, medio afeitada.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
La más cauta es tenida por más casta.