Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Más haces callando que gritando.
Una flor no hace primavera.
Sueño sosegado no teme nublado.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
A escote, no hay nada caro.
Estómago vacío no tiene oídos.
El comedido sale jodido.
La sola bravata, no hiere ni mata.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Contra la gota, ni gota.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Dar la callada por respuesta.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Nadie da palos de balde.
Callando el necio, se hace discreto.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
A palabra necias, oídos sordos.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Quien es feliz habla poco
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Hombre hablador, nunca hacedor.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Boca que no habla, Dios no la oye.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Escucha el silencio... que habla.
Nada contra la corriente.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
A persona lisonjera no le des oreja.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo