Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
El sabio calla, el tonto otorga.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Pocas palabras son mejor.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Mal oledor, mal catador.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Pobre atestado saca mendrugo.
Palabra de cortesano, humo vano.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
A escote nada es caro.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Lo dicho, dicho está.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Todo necio confunde valor y precio.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
No hables por boca ajena.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.