Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
A capa vieja no dan oreja.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
No hay que llevar cocos al puerto.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Pocas palabra y muchos hechos.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Pueblo chico infierno grande.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Moza reidora, o puta o habladora.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Flor temprana fruto no grana.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Ve tu camino para no tropezar.
A braga rota, compañón sano.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Los golpes hacen silencio.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Redondear la arepa.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Al que dice la verdad le ahorcan.
La intención es lo que vale.
Refranes y consejos todos son buenos.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Un clavo saca a otro clavo.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Gloria mundana es gloria vana.