Hierba mala nunca muere.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Navigare necesse est, vivire non est necesse.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Con pelito... no hay delito.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
La mujer que de día calla por la noche manda.
El mono vestido de seda mono se queda
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Día vivido, día perdido.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Lo bien hecho bien parece.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
La prisa es la madre de la imperfección.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
No jales que descobijas.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
El que no arriesga no gana.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Marido, comprad vino; que no lino.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Caer para levantarse, no es caer.
Lo bello es difícil.