Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Quien no tiene quiere más.
A lo que no puede ser paciencia.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Manda, manda, Pedro y anda.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Presto rico, presto pobre.
Más vale una imagen que cien palabras.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Quien no ama no vive
Joven intrépido no deja memoria.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Nadie muere motón.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
A dineros dados, brazos quebrados.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Demasiada alegría es dolorosa
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Lo prometido es deuda.
O errar o quitar el banco.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
O todos moros o todos cristianos.
Un mal pequeño es un gran bien.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
No hay más sordo que el que no quiere oír.