Blas, si por malvas vienes, mal vas.
A cautela, cautela y media.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Es demasiado necio para ser loco.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
A la virtud, menester hace espaldas.
Oír es precioso para el que escucha.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Menos idea que Geral pasando música.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
A comida de olido, pago de sonido.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.