El que anda en silencio, cazar espera.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Al bobo, múdale el juego.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
A bien obrar, bien pagar.
Boca con boca se desboca.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Lo barato, sale caro.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Nadie se hace rico dando.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
No vengo a descubrir el hilo negro.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Estar como caimán en boca de caño.
A feria vayas que más valgas.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Sin sal, todo sabe mal.
Disfruta solo los placeres del momento.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Cual andamos, tal medramos.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Antes de meter, prometer.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Dádivas quebrantan peñas.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Amor grande vence mil dificultades.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Nadie sabe para quien trabaja.